La Seguridad Social, reconoce poco el cáncer por amianto

74757 El 93,6 % de los hombres y el 96,6 % de las mujeres que murieron en España entre 2007 y 2011 por mesotelioma pleural atribuible a exposición laboral al amianto no han sido reconocidos por la Seguridad Social, según un estudio de la Universidad de Granada. 

El estudio, del que ha informado hoy la institución académica, establece también que la tasa de infrarregistro de los fallecidos por cáncer de bronquios y pulmón atribuibles a exposición laboral al amianto es del 98,8 %.

También conocido como asbesto, el amianto es un conjunto de minerales fibrosos con cualidades ignífugas que fue muy empleado en la construcción y en numerosos procesos industriales en España entre las décadas de los sesenta y noventa del siglo pasado.

Entre 1906 y 2002 se importaron en España más de dos millones y medio de toneladas de este mineral. Su comercialización y uso están prohibidos desde el año 2002, por tratarse de un agente cancerígeno presente en miles de edificios, tuberías y tejados, según el estudio, que cifra en más de 200 las personas que mueren cada año en el país por mesoteliomas pleurales provocados por las exposiciones a este material en el pasado.

A ellas se suma una cifra superior de fallecidos por carcinomas broncopulmonares y otros tumores provocados por la inhalación de fibras de amianto. Según los investigadores, este trabajo ha analizado todos los casos de cáncer relacionados con el amianto y reconocidos por el Instituto Nacional de la Seguridad Social como enfermedades profesionales en España entre 1978 y 2011.

Los investigadores comprobaron que entre 1978 y 2011 se reconocieron «sólo 164 cánceres de este tipo», con una tasa media anual del 0,08 por 100.000 empleados (0,13 en los varones y 0,002 en mujeres), lo que supone «un claro subrreconocimiento en comparación con otros países de la Unión Europea como Noruega (7,32 casos reconocidos por cada 100.000 empleados)», señalan.

Alfredo Menéndez, catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad de Granada y uno de los autores de la investigación, advierte de que esta falta de reconocimiento de los cánceres del amianto en España coloca a las víctimas en una situación social «muy injusta».

– See more at: http://www.igerontologico.com/noticias/nuevos-estudios/seguridad-social-reconoce-cancer-amianto-8425.htm#sthash.LrXGSRhO.dpuf

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El rector y el embajador griego clausuran la exposición “La civilización del Logos. 3500 años de historia de la lengua griega», en la Facultad de Filosofía y Letras

Organizada por el Centro de Estudios Bizantinos, Neogriegos y Chipriotas, y la Embajada Griega en España

El lunes, 14 de noviembre, a las 12,30 horas el embajador griego Franciscos Verros, y el rector Francisco González Lodeiro, acompañados del director del Centro de Estudios Bizantinos, Neogriegos y Chipriotas, Morchos Morfakidis clausurarán la exposición: “La civilización del Logos. 3500 años de historia de la lengua griega”, en la Facultad de Filosofía y Letras.

En esta exposición que se presenta hasta el 18 de noviembre, en la Facultad de Filosofía y Letras de laUniversidad de Granada, se pretende dar a conocer, a través de un breve recorrido por la milenaria historia de la lengua griega y por medio de imágenes y textos, las particularidades que convierten a esta lengua en algo único para la historia de la humanidad.

La exposición se ha realizado por el Centro de Estudios Bizantinos, Neogriegos y Chipriotas, y bajo los auspicios de la Embajada Griega en España y la colaboración de la Representación de la Comisión Europea en España. Han colaborado el Departamento de Filología Griega de la Universidad de Granada y la Sociedad Hispánica de Estudios Neogriegos.

Concierto-recital

El sábado 15 de noviembre, a las 20 horas, el Centro de Estudios Bizantinos, Neogriegos y Chipriotas, con la colaboración del Centro de Documentación Musical de Andalucía, organiza el concierto-recital titulado “Viajando por lo hondo de la música”, en el Centro de Documentación Musical de Andalucía. Entrada libre hasta completar aforo.

Más información en: http://www.centrodeestudiosbnch.com/


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Un estudio relaciona los niveles de contaminantes que una persona acumula en el cuerpo con su grado de obesidad

Un equipo de científicos españoles, entre los que se encuentran varios investigadores de la Universidad de Granada, demuestra que los sujetos que presentan más contaminantes orgánicos persistentes (COPs) en su organismo tienen también mayores niveles de colesterol y triglicéridos.

En el trabajo, publicado en la revista Environmental Pollution, se analizaron los niveles de estos contaminantes ambientales acumulados en cerca de 300 hombres y mujeres, intervenidos en los servicios de cirugía de dos hospitales de Granada.

Un equipo de científicos españoles, entre los que se encuentran varios investigadores de la Universidad de Granada, ha corroborado que existe una relación entre los niveles de ciertos contaminantes ambientales que una persona acumula en su cuerpo y su grado de obesidad. Además, los sujetos con más contaminantes en su organismo presentan mayores niveles de colesterol y triglicéridos, importantes factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

Se trata de un trabajo, publicado en la prestigiosa revista Environmental Pollution, en el que han participado investigadores de la Universidad de Granada, los hospitales universitarios San Cecilio y Virgen de las Nieves y la Escuela Andaluza de Salud Pública, todos ellos pertenecientes al Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada.

Esta investigación ha analizado los niveles de contaminantes acumulados en tejido adiposo (grasa) en cerca de 300 hombres y mujeres, intervenidos en los servicios de cirugía de dos hospitales de la provincia de Granada (España).

Las sustancias analizadas, conocidas como contaminantes orgánicos persistentes (COPs), tienen la particularidad de que pueden permanecer en el medioambiente durante años, incluso décadas, sin degradarse.

“Los seres humanos estamos expuestos a COPs principalmente a través de la dieta. Además, los COPs se acumulan progresivamente en la grasa corporal, por lo que los niveles medidos en nuestro trabajo nos dan una idea de la exposición acumulada de una persona a lo largo de varios años”, explica Juan Pedro Arrebola, autor principal del artículo.

Utilizando modelos estadísticos complejos, los científicos comprobaron que los niveles acumulados de varios COPs se asociaban con la obesidad y con los niveles séricos de colesterol y triglicéridos de las personas, independientemente del sexo, edad, lugar de residencia o hábito tabáquico de los participantes.

“En general, encontramos que, las personas con mayores niveles de COPs eran cuantitativamente más obesas, y además presentaban mayores niveles de colesterol y triglicéridos, todos ellos considerados como importantes factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, aunque estas relaciones eran complejas y no mostraban siempre patrones lineales”, afirma Arrebola.

Los COPs estudiados

Entre los COPs estudiados se encuentra el DDE, principal metabolito del pesticida DDT, ampliamente utilizado en todo el mundo hasta los años 80, y actualmente empleado por algunos países para combatir el paludismo/malaria. Asimismo, se estudió el insecticida lindano, muy usado en el pasado en cultivos y en algunos medicamentos para el tratamiento de los piojos y la sarna.

El estudio también incluyó un grupo de bifenilos policlorados o PCBs, usados en numerosos equipos industriales, y que siguen presentes en transformadores eléctricos antiguos. Todos estos contaminantes se asociaron de alguna manera con los índices de obesidad y/o colesterol y triglicéridos.

A pesar de que su uso está muy restringido en la actualidad, los COPs representan un importante problema para la salud pública; de hecho el 100% de los participantes en este estudio presentaron niveles detectables de uno o más de estos compuestos.

“Esta universalidad de la exposición hace que su impacto sobre la salud humana sea muy importante. Asimismo, nuestros resultados sugieren que no existen niveles de exposición seguros para estos contaminantes que, además, pueden interactuar entre ellos para producir efectos sobre la salud”, apostilla el investigador.

Otros trabajos anteriores han demostrado que la población general está expuesta a COPs principalmente a través de los alimentos con elevado contenido en grasa, incluyendo las carnes y pescados grasos y de gran tamaño, por lo que un creciente número de investigadores recomiendan moderar su consumo.

Actualmente, el grupo de investigación del doctor Arrebola se encuentra realizando un seguimiento de la población de estudio a lo largo de varios años, para comprobar si las personas más expuestas han tenido un mayor riesgo de desarrollar ciertas patologías, como hipertensión, obesidad o enfermedad cardiovascular.

“Contaminantes “obesógenos”

La obesidad se ha convertido en una epidemia de carácter mundial cuya prevalencia en Europa se ha triplicado en las últimas décadas. El mayor problema es que se ha demostrado que las personas obesas tienen un riesgo elevado de padecer un gran número de problemas de salud como enfermedades cardiovasculares, que la Organización Mundial de la Salud considera como la principal causa de muerte a nivel mundial.

Tradicionalmente se ha considerado que la obesidad es el resultado de una ingesta elevada de calorías en relación al gasto energético. “Creemos que los resultados no son sólo una consecuencia de una mayor ingesta de alimentos por parte de las personas obesas. Existen evidencias de que la exposición humana a ciertas sustancias químicas llamadas “obesógenos” podría favorecer el crecimiento y proliferación de adipocitos (células de la grasa), y por lo tanto provocar un aumento de la grasa corporal. Además, se sospecha que ciertos contaminantes ambientales también podrían provocar alteraciones en los niveles de colesterol y triglicéridos y, por tanto, contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares”, concluye Arrebola.

Referencia bibliográfica:

Associations of accumulated exposure to persistent organic pollutants with serum lipids and obesity in an adult cohort from Southern Spain
Juan P. Arrebola, Ricardo Ocaña-Riola, Antonio L. Arrebola-Moreno, María Fernández-Rodríguez, Piedad Martín-Olmedo, Mariana F. Fernández, Nicolás Olea
Environ Pollut. 2014 Aug 28;195C:9-15. 
doi: 10.1016/j.envpol.2014.08.003

Parte del equipo investigador que ha participado en este trabajo. De izquierda a derecha: Francisco Artacho, Rocío Pérez, José Manuel Molina, Luz Iribarne y Juan Pedro Arrebola.

Contacto:
Juan Pedro Arrebola 
Departamento de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada
Teléfono: 958 240 758 
Correo electrónico: jparrebola@ugr.es


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Aportan nuevos datos sobre los jardines químicos, cuya formación es un misterio para la ciencia

74819 Una investigación en la que ha participado el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada ha arrojado nuevos datos sobre los jardines químicos, unas misteriosas formaciones que se producen al añadir ciertas sales en estado sólido a una disolución acuosa de silicato sódico.

Los jardines químicos confinados se forman por autoensamblaje de precipitados minerales generados durante ciertas reacciones químicas y producen formas coloreadas que parecen estructuras vegetales. El primer investigador que los observó fue Johann Rudolf Glauber en 1646 y desde entonces su formación ha supuesto un verdadero misterio para la comunidad científica.

Además de su popularidad gracias a experimentos de química destinados al gran público, los jardines químicos confinados presentan analogías con diversos sistemas naturales, como los canales de hielo formados bajo la banquisa o las chimeneas hidrotermales situadas en el fondo de los océanos, donde se cree que pudo originarse la vida terrestre.

Sus procesos de crecimiento están siendo hoy estudiados de manera fundamental para, por ejemplo, fabricar nuevos materiales auto-organizados o comprender su papel en el origen de la vida, gracias a la energía que pueden almacenar.

Para producir un jardín químico en laboratorio, se coloca típicamente una sal metálica en una solución alcalina contenida en un recipiente. De ese modo, se aprecian unas estructuras tubulares irregulares y multicolores que crecen debido a la acción combinada de distintos procesos físicos (presión osmótica, efectos de gravedad, reacciones y difusión).

El hecho de que esos distintos procesos interactúen de modo complejo y no controlado provoca la irregularidad y la falta de reproductibilidad de las formas obtenidas en tres dimensiones, lo cual impide una comprensión detallada de los mecanismos de crecimiento de dichas estructuras.

ENTORNO CASI BIDIMENSIONAL

En ese contexto, investigadores de la Unidad de Química Física no Lineal de la Universidad Libre de Bruselas y del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada han demostrado que es posible obtener una importante colección de estructuras reproducibles haciendo crecer los jardines químicos en un entorno confinado casi bidimensional, inyectando un reactivo en otro entre dos placas horizontales.

El confinamiento horizontal del reactor reduce los efectos de la gravedad mientras que la inyección de un reactivo en otro reduce los efectos de presión osmótica. Además, el dominio de las concentraciones iniciales de los reactivos y del caudal de inyección permite estudiar la importancia relativa de los procesos químicos y del transporte en la selección de la forma del precipitado.

Publicado en la revista PNAS, este estudio ha permitido obtener de modo reproducible y controlado una gran variedad de motivos, como flores, filamentos o espirales, posibilitando así una mejor comprensión de los mecanismos que producen su formación.

De este modo, los autores han explotado métodos estándar de análisis de motivos bidimensionales con el fin de elucidar el mecanismo de crecimiento de las espirales con ayuda de un modelo geométrico elemental.

Estos resultados proporcionan una nueva metodología de análisis de crecimiento en situación de no equilibrio, destinada a un mejor control de propiedades físico-químicas de materiales sólidos autoensamblados.

La Universidad de Granada es pionera en la investigación de jardines químicos confinados, un dato que corrobora el hecho de que en el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra haya varios investigadores trabajando en ellos.

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Exposición «DIE MAUER – EL MURO, 25 años desde su caída», en la Facultad de Traducción e Interpretación

Desde el 17 de noviembre y hasta el 3 de diciembre, de lunes a viernes, en horario de apertura del centro

El pasado 9 de noviembre se cumplieron 25 años de la caída del muro de Berlín, con este motivo, desde el lunes 17 de noviembre y hasta el 3 de diciembre, se instalará en los pasillos de la Facultad de Traducción e Interpretación la exposición fotográfica: “DIE MAUER – EL MURO, 25 años desde su caída”.

La exposición recoge una serie de fotografías originales procedentes del Archivo de la ciudad de Berlín. Forma parte de toda una serie de actividades que ha dedicado la Facultad de Traducción e Interpretación a la cultura y la lengua alemana.

Contacto: Jan-Hendrik Opdenhoff. Departamento de Traducción e Interpretación. Universidad de Granada. Telf. 958-240517. Correo elec: jan@ugr.es

Exposición fotográfica: “DIE MAUER – EL MURO, 25 años desde su caída”.

  • Del 17 de noviembre al 3 de diciembre, de lunes a viernes, en horario de apertura del centro.


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Aportan nuevos datos sobre los jardines químicos, cuya formación es un misterio para la ciencia

74819 na investigación en la que ha participado el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada ha arrojado nuevos datos sobre los jardines químicos, unas misteriosas formaciones que se producen al añadir ciertas sales en estado sólido a una disolución acuosa de silicato sódico. 

Los jardines químicos confinados se forman por autoensamblaje de precipitados minerales generados durante ciertas reacciones químicas y producen formas coloreadas que parecen estructuras vegetales. El primer investigador que los observó fue Johann Rudolf Glauber en 1646 y desde entonces su formación ha supuesto un verdadero misterio para la comunidad científica.

Además de su popularidad gracias a experimentos de química destinados al gran público, los jardines químicos confinados presentan analogías con diversos sistemas naturales, como los canales de hielo formados bajo la banquisa o las chimeneas hidrotermales situadas en el fondo de los océanos, donde se cree que pudo originarse la vida terrestre. Sus procesos de crecimiento están siendo hoy estudiados de manera fundamental para, por ejemplo, fabricar nuevos materiales auto-organizados o comprender su papel en el origen de la vida, gracias a la energía que pueden almacenar.

Para producir un jardín químico en laboratorio, se coloca típicamente una sal metálica en una solución alcalina contenida en un recipiente. De ese modo, se aprecian unas estructuras tubulares irregulares y multicolores que crecen debido a la acción combinada de distintos procesos físicos (presión osmótica, efectos de gravedad, reacciones y difusión).

El hecho de que esos distintos procesos interactúen de modo complejo y no controlado provoca la irregularidad y la falta de reproductibilidad de las formas obtenidas en tres dimensiones, lo cual impide una comprensión detallada de los mecanismos de crecimiento de dichas estructuras.

ENTORNO CASI BIDIMENSIONAL

En ese contexto, investigadores de la Unidad de Química Física no Lineal de la Universidad Libre de Bruselas y del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada han demostrado que es posible obtener una importante colección de estructuras reproducibles haciendo crecer los jardines químicos en un entorno confinado casi bidimensional, inyectando un reactivo en otro entre dos placas horizontales.

El confinamiento horizontal del reactor reduce los efectos de la gravedad mientras que la inyección de un reactivo en otro reduce los efectos de presión osmótica. Además, el dominio de las concentraciones iniciales de los reactivos y del caudal de inyección permite estudiar la importancia relativa de los procesos químicos y del transporte en la selección de la forma del precipitado. Publicado en la revista PNAS, este estudio ha permitido obtener de modo reproducible y controlado una gran variedad de motivos, como flores, filamentos o espirales, posibilitando así una mejor comprensión de los mecanismos que producen su formación.

De este modo, los autores han explotado métodos estándar de análisis de motivos bidimensionales con el fin de elucidar el mecanismo de crecimiento de las espirales con ayuda de un modelo geométrico elemental. Estos resultados proporcionan una nueva metodología de análisis de crecimiento en situación de no equilibrio, destinada a un mejor control de propiedades físico-químicas de materiales sólidos autoensamblados.

La Universidad de Granada es pionera en la investigación de jardines químicos confinados, un dato que corrobora el hecho de que en el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra haya varios investigadores trabajando en ellos.

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Los cánceres del amianto, poco reconocidos por el SNS

74757 El 93,6 por ciento de los hombres y el 96,6 de las mujeres que fallecieron entre 2007 y 2011 en España por mesotelioma pleural, atribuible a exposición laboral al amianto, no están reconocidos por la Seguridad Social (sólo el 6,4 por ciento de los hombres y el 4,4 por ciento de las mujeres lo fueron). La tasa de infrarregistro de los fallecidos por cáncer de bronquio y pulmón atribuibles a la misma causa es del 98,8 por ciento. Así se desprende de un estudio publicado por Journal of Occupational and Environmental Health, en el que participan investigadores de la Universidad de Granada (UGR) y el Ministerio de Sanidad 

El estudio analizó todos los casos de cáncer relacionados con el amianto y reconocidos por el Instituto Nacional de la Seguridad Social, como patologías profesionales en España entre 1978 y 2011. Los investigadores comprobaron que en ese periodo se reconocieron 164 cánceres de este tipo, con una tasa media anual del 0,08 por 100.000 empleados (0,13 en los varones y 0,002 en mujeres), lo que supone un escaso reconocimiento en comparación con otros países de la Unión Europea como Noruega (7,32 casos reconocidos por cada 100.000 empleados).

Según Alfredo Menéndez Navarro, catedrático de Historia de la Ciencia de la UGR, y coautorde esta investigación, el estudio ha puesto de manifiesto «el absoluto infrarreconocimiento de los cánceres del amianto en España, lo que provoca una situación socialmente muy injusta para las víctimas». En su opinión, se está contribuyendo a invisibilizar públicamente la carga de enfermedad y muerte causada por el uso del amianto en España.

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Aportan nuevos datos sobre los jardines químicos, cuya formación es un misterio para la ciencia

74819 Una investigación en la que ha participado el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada ha arrojado nuevos datos sobre los jardines químicos, unas misteriosas formaciones que se producen al añadir ciertas sales en estado sólido a una disolución acuosa de silicato sódico.

Los jardines químicos confinados se forman por autoensamblaje de precipitados minerales generados durante ciertas reacciones químicas y producen formas coloreadas que parecen estructuras vegetales. El primer investigador que los observó fue Johann Rudolf Glauber en 1646 y desde entonces su formación ha supuesto un verdadero misterio para la comunidad científica.

Además de su popularidad gracias a experimentos de química destinados al gran público, los jardines químicos confinados presentan analogías con diversos sistemas naturales, como los canales de hielo formados bajo la banquisa o las chimeneas hidrotermales situadas en el fondo de los océanos, donde se cree que pudo originarse la vida terrestre.

Sus procesos de crecimiento están siendo hoy estudiados de manera fundamental para, por ejemplo, fabricar nuevos materiales auto-organizados o comprender su papel en el origen de la vida, gracias a la energía que pueden almacenar.

Para producir un jardín químico en laboratorio, se coloca típicamente una sal metálica en una solución alcalina contenida en un recipiente. De ese modo, se aprecian unas estructuras tubulares irregulares y multicolores que crecen debido a la acción combinada de distintos procesos físicos (presión osmótica, efectos de gravedad, reacciones y difusión).

El hecho de que esos distintos procesos interactúen de modo complejo y no controlado provoca la irregularidad y la falta de reproductibilidad de las formas obtenidas en tres dimensiones, lo cual impide una comprensión detallada de los mecanismos de crecimiento de dichas estructuras.

En ese contexto, investigadores de la Unidad de Química Física no Lineal de la Universidad Libre de Bruselas y del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada han demostrado que es posible obtener una importante colección de estructuras reproducibles haciendo crecer los jardines químicos en un entorno confinado casi bidimensional, inyectando un reactivo en otro entre dos placas horizontales.

El confinamiento horizontal del reactor reduce los efectos de la gravedad mientras que la inyección de un reactivo en otro reduce los efectos de presión osmótica. Además, el dominio de las concentraciones iniciales de los reactivos y del caudal de inyección permite estudiar la importancia relativa de los procesos químicos y del transporte en la selección de la forma del precipitado.

Publicado en la revista PNAS, este estudio ha permitido obtener de modo reproducible y controlado una gran variedad de motivos, como flores, filamentos o espirales, posibilitando así una mejor comprensión de los mecanismos que producen su formación.

De este modo, los autores han explotado métodos estándar de análisis de motivos bidimensionales con el fin de elucidar el mecanismo de crecimiento de las espirales con ayuda de un modelo geométrico elemental.

Estos resultados proporcionan una nueva metodología de análisis de crecimiento en situación de no equilibrio, destinada a un mejor control de propiedades físico-químicas de materiales sólidos autoensamblados.

La Universidad de Granada es pionera en la investigación de jardines químicos confinados, un dato que corrobora el hecho de que en el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra haya varios investigadores trabajando en ellos.

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Aportan nuevos datos sobre la coenzima Q10, cuya deficiencia causa una rara enfermedad mitocondrial que se da sobre todo en niños

74742 Un estudio en el que participan científicos de la Universidad de Granada (UGR) ha aportado nuevos datos sobre la coenzima Q10 (CoQ10), una molécula sintetizada en las células del propio organismo y que tiene funciones esenciales en el metabolismo celular y cuya deficiencia causa una rara enfermedad mitocondrial que se da sobre todo en niños.
Este trabajo abre la puerta para que, en un futuro no muy lejano, los investigadores tengan herramientas para modular la síntesis de CoQ10 en células humanas en función de las necesidades metabólicas de las mismas, un avance especialmente importante para el tratamiento de enfermedades debidas a deficiencias primarias y secundarias en CoQ10.
Entre las funciones mejor conocidas de esta coenzima destaca su papel en la producción de energía que necesita la célula y su capacidad antioxidante. En humanos se han descrito casos de deficiencia en CoQ10 debido a defectos en la ruta biosintética, lo que causa un síndrome con un cuadro clínico muy heterogéneo.
La deficiencia de CoQ10 es una enfermedad mitocondrial calificada como rara que se da sobre todo en niños. Los detalles de esta ruta biosintética no se conocen en su totalidad, existiendo pasos cuyas enzimas catalizadoras se desconocen o proteínas de la ruta cuya función específica se desconoce o no está del todo demostrada.
Una de esas proteínas es Coq9, donde el grupo de la UGR demostró en 2013 que es una proteína esencial en la biosíntesis de CoQ y que regula específicamente a la proteína Coq7, una enzima con actividad hidroxilasa que cataliza uno de los pasos intermediarios para la síntesis de CoQ10.
El estudio liderado ahora por el Dr.David J. Pagliarini (University of Wisconsin-Madison) en colaboración con el grupo del Dr. Liang Tong (Columbia University) y los investigadores de la Universidad de Granada Marta Luna Sánchez y Luis Carlos López García, ha sido publicado recientemente en la revista PNAS. Este trabajo corrobora que la proteína CoQ9 regula la enzima CoQ7.
A través de la cristalización de la proteína humana y experimentos realizados en ratones, el estudio demuestra que Coq9 tiene estructura de unión a lípidos, lo que le daría la capacidad de poner a disposición de la enzima Coq7 el metabolito intermediario que usa como sustrato en la reacción que cataliza. Además, los resultados del estudio sugieren que la maquinaria biosintética de CoQ10 se organiza como un complejo multi-proteico en mamíferos, con el fin de aumentar la eficiencia de su síntesis y poder regularla.
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Una investigación aporta nuevos datos sobre los jardines químicos, cuya formación es un misterio para la Ciencia

74819 Se trata de formaciones que parecen estructuras vegetales, y que se producen al añadir ciertas sales en estado sólido (sulfato de cobre, cloruro de cobalto) a una disolución acuosa de silicato sódico

Una investigación en la que ha participado el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada ha arrojado nuevos datos sobre los jardines químicos, unas misteriosas formaciones que se producen al añadir ciertas sales en estado sólido (sulfato de cobre, cloruro de cobalto) a una disolución acuosa de silicato sódico.

Los jardines químicos confinados se forman por autoensamblaje de precipitados minerales generados durante ciertas reacciones químicas, y producen formas coloreadas que parecen estructuras vegetales. El primer investigador que los observó fue Johann Rudolf Glauber en el año 1646, y desde entonces su formación ha supuesto un verdadero misterio para la comunidad científica.

Además de su popularidad gracias a experimentos de química destinados al gran público, los jardines químicos confinados presentan analogías con diversos sistemas naturales, como los canales de hielo formados bajo la banquisa o las chimeneas hidrotermales situadas en el fondo de los océanos, donde se cree que pudo originarse la vida terrestre.

Sus procesos de crecimiento están siendo hoy estudiados de manera fundamental para, por ejemplo, fabricar nuevos materiales auto-organizados o comprender su papel en el origen de la vida, gracias a la energía que pueden almacenar.

Para producir un jardín químico en laboratorio, se coloca típicamente una sal metálica en una solución alcalina contenida en un recipiente. De ese modo, se aprecian unas estructuras tubulares irregulares y multicolores que crecen debido a la acción combinada de distintos procesos físicos (presión osmótica, efectos de gravedad, reacciones y difusión).

El hecho de que esos distintos procesos interactúen de modo complejo y no controlado provoca la irregularidad y la falta de reproductibilidad de las formas obtenidas en tres dimensiones, lo cual impide una comprensión detallada de los mecanismos de crecimiento de dichas estructuras.

Un entorno confinado casi bidimensional
En ese contexto, investigadores de la Unidad de Química Física no Lineal de la Universidad Libre de Bruselas y del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada han demostrado que es posible obtener una importante colección de estructuras reproducibles haciendo crecer los jardines químicos en un entorno confinado casi bidimensional, inyectando un reactivo en otro entre dos placas horizontales.

El confinamiento horizontal del reactor reduce los efectos de la gravedad mientras que la inyección de un reactivo en otro reduce los efectos de presión osmótica. Además, el dominio de las concentraciones iniciales de los reactivos y del caudal de inyección permite estudiar la importancia relativa de los procesos químicos y del transporte en la selección de la forma del precipitado.

Publicado en la revista PNAS, este estudio ha permitido obtener de modo reproducible y controlado una gran variedad de motivos, como flores, filamentos o espirales, posibilitando así una mejor comprensión de los mecanismos que producen su formación.

De este modo, los autores han explotado métodos estándar de análisis de motivos bidimensionales con el fin de elucidar el mecanismo de crecimiento de las espirales con ayuda de un modelo geométrico elemental.

Estos resultados proporcionan una nueva metodología de análisis de crecimiento en situación de no equilibrio, destinada a un mejor control de propiedades físico-químicas de materiales sólidos autoensamblados.

La Universidad de Granada es pionera en la investigación de jardines químicos confinados, un dato que corrobora el hecho de que en el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra haya varios investigadores trabajando en ellos.

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Un estudio advierte del “absoluto infra-reconocimiento” de los cánceres del amianto por la Seguridad Social española

74757 El 93,6% de los hombres y el 96,6% de las mujeres que fallecieron entre 2007 y 2011 en nuestro país por mesotelioma pleural atribuible a exposición laboral al amianto no han sido reconocidos por la Seguridad Social (sólo el 6,4% de los hombres y el 4,4% de las mujeres lo han sido). Además, la tasa de infra-registro de los fallecidos por cáncer de bronquio y pulmón atribuibles a exposición laboral al amianto es del 98,8%.

Así se desprende del artículo Asbestos-related occupational cancers compensated under the Spanish National Insurance System, 1978–2011, publicado este mes en la prestigiosa revista International Journal of Occupational and Environmental Health por investigadores de la Universidad de Granada y del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

En este trabajo, los científicos han puesto de manifiesto «el absoluto infra-reconocimiento de los cánceres del amianto en nuestro país, lo que está provocando una situación socialmente muy injusta para las víctimas», en palabras del catedrático de Historia de la Ciencia de la UGR Alfredo Menéndez Navarro, uno de los autores de esta investigación. En su opinión, este infra-reconocimiento contribuye a invisibilizar públicamente la carga de enfermedad y muerte causada por el uso del amianto en nuestro país.

El amianto, también conocido como asbesto, es un conjunto de minerales fibrosos, con cualidades ignífugas, que fue muy empleado en la construcción y en numerosos procesos industriales en España entre las décadas de los sesenta y noventa del siglo pasado. Entre 1906 y 2002 se importaron en nuestro país más de dos millones y medio de toneladas de este mineral.

Su comercialización y uso están prohibidos desde el año 2002, por tratarse de un agente cancerígeno que está presente en miles de edificios, tuberías y tejados. Más de doscientas personas fallecen cada año en nuestro país por mesoteliomas pleurales provocados por las exposiciones ocupacionales a este material en el pasado. A ellas hay que sumar una cifra superior de fallecidos por carcinomas broncopulmonares y otros tumores provocados por la inhalación de fibras de amianto.

Este trabajo ha analizado todos los casos de cáncer relacionados con el amianto y reconocidos por el Instituto Nacional de la Seguridad Social como enfermedades profesionales en España entre 1978 y 2011. Así, los investigadores comprobaron que entre 1978 y 2011 se reconocieron tan sólo 164 cánceres de este tipo, con una tasa media anual del 0,08 por 100.000 empleados (0,13 en los varones y 0,002 en mujeres), lo que supone un claro sub-reconocimiento en comparación con otros países de la Unión Europea como Noruega (7,32 casos reconocidos por cada 100.000 empleados).

Referencia bibliográfica:

Asbestos-related occupational cancers compensated under the Spanish National Insurance System, 1978–2011
Montserrat García Gómez, Alfredo Menéndez-Navarro, Rosario Castañeda López
International Journal of Occupational and Environmental Health
Epub ahead of print, 21 Oct 2014.

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La UGR acoge la reunión constituyente del proyecto europeo “Developing All-Round Education DARE+”, cofinanciado por la Comisión Europea en el marco del programa ERASMUS+

El proyecto DARE+ está coordinado por la Universidad de Granada y participan en él ocho universidades europeas

La vicerrectora de Relaciones Internacionales y Cooperación al Desarrollo, Dorothy Kelly, inaugura el lunes, 17 de noviembre, a las 9.30 horas en el Carmen de la Victoria la reunión constituyente del proyecto europeo “Developing All-Round Education DARE+” cofinanciado por la Comisión Europea en el marco de la convocatoria 2014 del programa ERASMUS+.

La Comisión Europea, a través del Organismo Autónomo de Programas Educativos Europeos (OAPEE), ha concedido recientemente el proyecto “DARE+” cuyo título completo es “Developing All-Round Education DARE+”. Se trata de un proyecto Erasmus+: “Acción clave 2-Cooperación para la innovación y el intercambio de buenas prácticas” dentro del marco de Asociaciones estratégicas en el ámbito de la educación, la formación y la juventud.

Developing All-Round Education (DARE+) es un proyecto innovador que surge en el contexto del Espacio Europeo de Educación Superior, después de años de trabajo sobre un aprendizaje centrado en el estudiante y basado en competencias. Se propone el diseño y la experimentación de múltiples instrumentos para la adquisición, evaluación y acreditación de seis competencias genéricas, divididas en dos bloques: la educación de los ciudadanos que cooperen y la comunicación.

En este proyecto se requiere el análisis de cuatro elementos:

  • 1. El campo todavía desconocido de la enseñanza no reglada e informal en la educación superior.
  • 2. La necesidad de aprendizaje basado en competencias.
  • 3. La necesidad de actuar para conseguir la implementación de este tipo de aprendizaje en las universidades.
  • 4. Y lo más importante, la necesidad de una evaluación fiable de competencias.

El proyecto de 24 meses de duración cuenta con una financiación de 246.502,00 euros y ha reunido a un grupo de socios prestigiosos y complementarios incluyendo los principales expertos mundiales en los ámbitos cubiertos. El consorcio está formado por las siguientes instituciones: Universidad de la Iglesia de Deusto (España), Universita degli Studi di Padova (Italia), Trinity College Dublin (Republica de Irlanda), Uppsala Universitet (Suecia), Rijksuniversiteit Groningen (Países Bajos), Education for an Interdependent World (Bélgica) y Coimbra Group (Bélgica), coordinado por la Universidad de Granada.

En esta primera convocatoria del programa “Erasmus+: Acción clave 2-Cooperación para la innovación y el intercambio de buenas prácticas se presentaron 124 propuestas a la Agencia Española (OAPEE), 105 de las cuales se consideraron elegibles aunque solo 13 propuestas recibieron financiación.

Por otra parte, dentro de esta convocatoria a nivel europeo, la UGR consiguió participar en 10 proyectos más como Institución socia. Dos de estas propuestas han conseguido financiación:

  • El proyecto “TEACH: Translating and implementing Evidence based theory and Assessment into the Classroom practice to Heighten education for all”, coordinado por TOPunt GENT vzw (Bélgica) cuenta con una financiación de 145.995,00€ a lo largo de 36 meses. El coordinador local en la UGR es el Prof. Antonio Fernández Parra.
  • El proyecto “MUSICHILD: Mediterranean Early Childhood Music Education: raising children’s musicality, evaluating music learning and enabling teachers’ preparation”, coordinado por C.C.R.S.M.CYPRUS CENTRE FOR THE RESEARCH AND STUDY OF MUSIC (Chipre) cuenta con una financiación de 202.346,00€ a lo largo de 24 meses. El coordinador local en la UGR es el Prof. José Luis Aróstegui.

Estos proyectos tendrán un impacto en la universidad y en los miembros de la comunidad universitaria (estudiantes, profesorado y personal de administración y servicios) ya que permitirán implantar prácticas innovadoras en la enseñanza, el aprendizaje, la modernización institucional y la sociedad en general, fomentando la difusión de buenas prácticas en varios aspectos de la docencia. Reforzarán también los vínculos de Educación/Formación con el mundo laboral y promocionarán el desarrollo educativo innovador (aprendizaje colaborativo, pensamiento crítico…).

Contacto: Vicerrectorado de Relaciones Internacionales y Cooperación al Desarrollo. Universidad de Granada. Teléfono: 958-248471. Correo electrónico: intlprojects@ugr.es

Programa Erasmus+:


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