– El juez responsabiliza a Fomento por la muerte de seis trabajadores
El magistrado considera que no se hicieron las revisiones pertinentes a unas soldaduras
Los responsables del ministerio de Fomento y de las empresas constructoras, tendrán que declarar por el desplome de la A-7 en Almuñécar (Granada), tras ser imputados por el juez que investiga el accidente que costó la vida a seis trabajadores en 2005, al caerse una plataforma situada a 68 metros encima suyo, mientras trabajaban en las obras de rehabilitación de la citada vía.
El magistrado, estableció en un auto con fecha de 1 de agosto, que tomará declaración al jefe de Demarcación de Carreteras del Estado de Andalucía Oriental y al ingeniero director del proyecto de ejecución de obras del tramo de la autovía La Herradura-Taramay, por parte del Ministerio de Fomento.
Por otro lado, tendrán que presentarse ante el juez el representante legal, el jefe de obras y el coordinador de seguridad de la Unión Temporal de Empresa La Herradura, que fue la contratista principal de la obra, y los responsables de la empresa subcontratada Estructuras y Montajes Prefabricados S.L.
El auto indica que todos ellos son “presuntamente responsables de no facilitar a los trabajadores todos los medios necesarios para desempeñar su actividad con las medidas de higiene adecuadas”, y un informe de del Instituto de Ciencias de la Construcción y de la Universidad de Granada, señaló que en la obra “no se hizo ningún tipo de revisión puesto que las revisiones sobre las soldaduras eran meramente visuales”.
De esta forma “no se adoptaron medidas, ni se realizaron análisis, ni se empleó maquinaria alguna que permitiera detectar defectos en las soldaduras que no fueran apreciables a simple vista”.
Además, el informe establece que “en la cimbra siniestrada se utilizaron tornillos sin pretensar, lo que resulta poco adecuado en estructuras sometidas a cargas variables”. Así, indica que fue el aflojamiento de uno de los tornillos de unión del marco trasero, lo que produjo una “redistribución de esfuerzos”, “lo que a su vez condujo a la ruina de la cartela intermedia, provocando la caída de la cimbra por uno de sus elementos”. En definitiva, eso fue lo que produjo el desplome de una plataforma situada a 68 metros de altura sobre los trabajadores.