Nuevas claves para comprender el enigma de la formación ósea y de las conchas

Nuevas claves para comprender el enigma de la formación ósea y de las conchas

Un equipo de científicos españoles ha desvelado nuevas claves para comprender el enigmático mecanismo de formación de unas estructuras biominerales “con fabulosas propiedades mecánicas” como son los huesos, los caparazones y las conchas de los seres vivos.

Es todavía “un misterio” dilucidar cómo los organismos vivos pueden doblegar la simetría inherente a los materiales cristalinos usados en procesos de biomineralización, aunque ahora se han conseguido interesantes avances para su comprensión, según ha explicado a Efe Juan Manuel García-Ruiz, primer autor de este trabajo publicado en el último número de la revista Science.

Los cristalógrafos García-Ruiz y Emilio Melero-García, del Laboratorio de Estudios Cristalográficos (CSIC y Universidad de Granada), explican, por primera vez, en un artículo, el mecanismo de formación de unos materiales cristalinos de laboratorio llamados biomorfos de sílice, cuyas propiedades podrían explicar el misterio de la formación de los caparazones, los huesos, los dientes o las conchas de los seres vivos.

Pese a que estos materiales cristalinos de laboratorio llamados biomorfos de sílice están fabricados con materiales puramente inorgánicos, imitan «las formas sinuosas de la vida», tal como se indica en el artículo, en el que también ha colaborado Stephen Hyde, de la Universidad Nacional de Australia en Camberra.

Para desarrollar un enorme número de tejidos y estructuras funcionales, los organismos vivos han utilizado a lo largo de 600 millones de años minerales cristalinos, que son mayoritariamente carbonatos, fosfatos y sulfatos de calcio, estroncio y bario, aunque también oxalatos, óxidos, hidróxidos y sílice.

De esos minerales, según García-Ruiz, están hechos «todos nuestros huesos y dientes, y los del resto de los animales, las conchas de los moluscos y las paredes de los corales, las espinas de los erizos de mar y los otolitos de los peces». También, «las piedras del riñón y los exoesqueletos de miles de especies de insectos, coleópteros, algas o plancton marino, y por eso, se les suele denominar estructuras biominerales».

Lo sorprendente es que mientras que esos minerales se encuentran en la naturaleza habitualmente en forma de cristales, es decir de sólidos facetados y con ángulos característicos, la vida crea con ellos estructuras con formas que tienen una simetría completamente distinta, como las hélices, las espirales o las formas complejas de los huesos.

Según los expertos, es un enigma cómo los organismos vivos consiguen crear unas estructuras caracterizadas por una ausencia casi total de caras y aristas, que muestran superficies suaves y curvas.

La teoría que barajan los científicos para explicar este proceso, y que se detalla en la revista Science, se basaría en el mecanismo utilizado por los materiales de laboratorio llamados biomorfos de sílice, por el que son capaces de generar auto-organizadamente formas complejas y bellas con curvatura continua compuestas de los mismos materiales.
Descargar


Minerales a los que les gustan las curvas

Minerales a los que les gustan las curvas

Un equipo de científicos españoles ha desvelado nuevas claves para comprender el enigmático mecanismo de formación de unas estructuras biominerales «con fabulosas propiedades mecánicas» como son los huesos, los caparazones y las conchas de los seres vivos.
Es todavía «un misterio» dilucidar cómo los organismos vivos pueden doblegar la simetría inherente a los materiales cristalinos usados en procesos de biomineralización, aunque ahora se han conseguido interesantes avances para su comprensión, según ha explicado Juan Manuel García-Ruiz, primer autor de este trabajo publicado en el último número de la revista Science.
Los cristalógrafos García-Ruiz y Emilio Melero-García, ambos del Laboratorio de Estudios Cristalográficos (CSIC y Universidad de Granada), explican, por primera vez, en un artículo, el mecanismo de formación de unos materiales cristalinos de laboratorio llamados biomorfos de sílice, cuyas propiedades podrían explicar el misterio de la formación de los caparazones, los huesos, los dientes o las conchas de los seres vivos.
Pese a que estos materiales cristalinos de laboratorio llamados biomorfos de sílice están fabricados con materiales puramente inorgánicos, imitan «las formas sinuosas de la vida», tal como se indica en el artículo, en el que también ha colaborado Stephen Hyde, de la Universidad Nacional de Australia en Camberra.
Es todavía «un misterio» dilucidar cómo los organismos vivos pueden doblegar la simetría inherente a los materiales cristalinos
Para desarrollar un enorme número de tejidos y estructuras funcionales, los organismos vivos han utilizado a lo largo de 600 millones de años minerales cristalinos, que son mayoritariamente carbonatos, fosfatos y sulfatos de calcio, estroncio y bario, aunque también oxalatos, óxidos, hidróxidos y sílice.
De esos minerales, según García-Ruiz, están hechos «todos nuestros huesos y dientes, y los del resto de los animales, las conchas de los moluscos y las paredes de los corales, las espinas de los erizos de mar y los otolitos de los peces». También, «las piedras del riñón y los exoesqueletos de miles de especies de insectos, coleópteros, algas o plancton marino, y por eso, se les suele denominar estructuras biominerales».
Lo sorprendente es que mientras que esos minerales se encuentran en la naturaleza habitualmente en forma de cristales, es decir de sólidos facetados y con ángulos característicos, la vida crea con ellos estructuras con formas que tienen una simetría completamente distinta, como las hélices, las espirales o las formas complejas de los huesos.
«Es fascinante cómo un mecanismo tan simple puede ser tan poderoso para convertir una lámina en complejas caracolas»
Caras y aristasSegún los expertos, es un enigma cómo los organismos vivos consiguen crear unas estructuras caracterizadas por una ausencia casi total de caras y aristas, que muestran superficies suaves y curvas. La teoría que barajan los científicos para explicar este proceso, y que se detalla en la revista Science, se basaría en el mecanismo utilizado por los materiales de laboratorio llamados biomorfos de sílice, por el que son capaces de generar auto-organizadamente formas complejas y bellas con curvatura continua compuestas de los mismos materiales.
Los científicos parten de la base, bien conocida, de que, cuando un cristal crece en presencia de impurezas poliméricas, las atrapa, y se rompe durante su crecimiento, dando lugar a estructuras dendríticas fractales, en forma de árbol. «Los biomorfos de sílice generan ellos mismo al crecer las impurezas que mantienen vivo su proceso de crecimiento».
La segunda parte del trabajo consiste en una demostración experimental en la que se confirma que la enorme variedad de bellas formas complejas que adoptan los biomorfos de sílice surgen de una lámina o disco que se riza en su crecimiento. «Es fascinante cómo un mecanismo tan simple puede ser tan poderoso para convertir una lámina en complejas caracolas».
Descargar


Los minerales también tienen curvas

Los minerales también tienen curvas

Algunos minerales presentes en el planeta tienen una morfología suave y curvilínea que se asemeja a las formas «sinuosas» de la vida. Un grupo de científicos españoles acaban de revelar importantes pistas sobre su proceso de formación, lo que puede ayudar a entender cómo se forman estructuras como los huesos, las conchas o las espinas de un erizo.

La investigación, que se publica esta semana en la revista \’Science\’, se centra en unos materiales cristalinos bautizados como \’biomorfos\’ de sílice y carbonato, que imitan a las espirales, los glóbulos y los filamentos típicos de estructuras orgánicas, pese a que no lo son. Es más, lo habitual es encontrar en la natureraleza estos minerales en forma de cristales, con sus típicos ángulos.

Juan Manuel García-Ruiz y Emilio Melero-García, del Laboratorio de Estudios Cristalográficos (un organismo conjunto del CSIC y la Universidad de Granada) llevan 20 años estudiando estos biomorfos, sobre los que ya han publicado varios artículos científicos. «Se parecen tanto a los organismos vivos que algunos restos fósiles muy antiguos, de vida primitiva, podrían realmente ser estas estructuras inorgánicas. La morfología es confusa y ya no es determinante para hablar de biología», señala García-Ruiz.

Cuando este trabajo se publicó, ya abrió un profundo debate en la comunidad científica sobre la fiabilidad Los investigadores han logrado reproducir con éxito en el laboratorio lo que ocurre en la Naturaleza: el desarrollo de estos materiales cristalinos sin la simetría típica de los minerales, un proceso que aún es misterioso, pese a que los seres vivos llevan usando minerales 600 millones de años para sus dientes, las paredes de los corales o los exoesqueletos de los insectos.
Nanocristales sintéticos

Para ello utilizaron biomorfos compuestos de nanocristales obtenidos de forma artificial. Con vídeos realizados a nivel microscópico observaron que los compuestos crecían en forma de lámina y que sus bordes se van rizando a la vez que aumenta. Ello va dando lugar a diferentes formas, algunas como caracolas, que crecen unas 30 micras a la hora y las forman millones de diminutos cristales de carbonato.

Garcia-Ruiz explica su teoría sobre este peculiar mecanismo de formación: «Se trata de que las piezas se van autoensamblando a medida que se desarrollan». Y añade: «Cuando un cristal crece y hay impurezas, se rompe. Nosotros proponemos que los biomorfos van autogenerando impurezas que rompen los cristales continuamente en millones de cristalitos que se van colocando creando las bellas formas con curvas. Es un mecanismo fascinante en sus simpleza».

El investigador considera que «este mecanismo puede ayudar a entender cómo se organiza la vida, cómo se hace un esqueleto, una piedra en el riñón o la cáscara de una almeja, aunque aún está por demostrar».
Descargar


Nuevas claves para comprender el enigma de la formación ósea y de las conchas

Nuevas claves para comprender el enigma de la formación ósea y de las conchas

Un equipo de científicos españoles ha desvelado nuevas claves para comprender el enigmático mecanismo de formación de unas estructuras biominerales «con fabulosas propiedades mecánicas» como son los huesos, los caparazones y las conchas de los seres vivos. Es todavía «un misterio» dilucidar cómo los organismos vivos pueden doblegar la simetría inherente a los materiales cristalinos usados en procesos de biomineralización, aunque ahora se han conseguido interesantes avances para su comprensión, según ha explicado a Efe Juan Manuel García-Ruiz, primer autor de este trabajo publicado en el último número de la revista Science.

Los cristalógrafos García-Ruiz y Emilio Melero-García, ambos del Laboratorio de Estudios Cristalográficos (CSIC y Universidad de Granada), explican, por primera vez, en un artículo, el mecanismo de formación de unos materiales cristalinos de laboratorio llamados biomorfos de sílice, cuyas propiedades podrían explicar el misterio de la formación de los caparazones, los huesos, los dientes o las conchas de los seres vivos.

Pese a que estos materiales cristalinos de laboratorio llamados biomorfos de sílice están fabricados con materiales puramente inorgánicos, imitan «las formas sinuosas de la vida», tal como se indica en el artículo, en el que también ha colaborado Stephen Hyde, de la Universidad Nacional de Australia en Camberra.

Para desarrollar un enorme número de tejidos y estructuras funcionales, los organismos vivos han utilizado a lo largo de 600 millones de años minerales cristalinos, que son mayoritariamente carbonatos, fosfatos y sulfatos de calcio, estroncio y bario, aunque también oxalatos, óxidos, hidróxidos y sílice.

De esos minerales, según García-Ruiz, están hechos «todos nuestros huesos y dientes, y los del resto de los animales, las conchas de los moluscos y las paredes de los corales, las espinas de los erizos de mar y los otolitos de los peces». También, «las piedras del riñón y los exoesqueletos de miles de especies de insectos, coleópteros, algas o plancton marino, y por eso, se les suele denominar estructuras biominerales».

Lo sorprendente es que mientras que esos minerales se encuentran en la naturaleza habitualmente en forma de cristales, es decir de sólidos facetados y con ángulos característicos, la vida crea con ellos estructuras con formas que tienen una simetría completamente distinta, como las hélices, las espirales o las formas complejas de los huesos.

Según los expertos, es un enigma cómo los organismos vivos consiguen crear unas estructuras caracterizadas por una ausencia casi total de caras y aristas, que muestran superficies suaves y curvas.

La teoría que barajan los científicos para explicar este proceso, y que se detalla en la revista Science, se basaría en el mecanismo utilizado por los materiales de laboratorio llamados biomorfos de sílice, por el que son capaces de generar auto-organizadamente formas complejas y bellas con curvatura continua compuestas de los mismos materiales.

Los científicos parten de la base, bien conocida, de que, cuando un cristal crece en presencia de impurezas poliméricas, las atrapa, y se rompe durante su crecimiento, dando lugar a estructuras dendríticas fractales, en forma de árbol. «Los biomorfos de sílice generan ellos mismo al crecer las impurezas que mantienen vivo su proceso de crecimiento».

La segunda parte del trabajo consiste en una demostración experimental en la que se confirma que la enorme variedad de bellas formas complejas que adoptan los biomorfos de sílice surgen de una lámina o disco que se riza en su crecimiento. «Es fascinante cómo un mecanismo tan simple puede ser tan poderoso para convertir una lámina en complejas caracolas».
Descargar


Un estudio revela que la formación de minerales imita las formas de la vida

Un estudio revela que la formación de minerales imita las formas de la vida

Un equipo de científicos españoles explican, por primera vez, que el proceso de formación de unos materiales cristalinos llamados biomorfos de sílice imitan las formas redondas y suaves de la vida: espirales, glóbulos, filamentos septados…

El estudio, publicado en el último número de la revista Science demuestra que las formas curvadas y complejas no son exclusivas de la biología, por lo que la morfología no puede ser el único criterio que determine la existencia de vida.

El mecanismo de formación de las estructuras biominerales estudiadas podría explicar así el misterio de la formación de los caparazones, los huesos, los dientes o las conchas de los seres vivos, tal y como se explica en el artículo.

«Hasta hace poco superficies suaves y curvas eran sinónimos de actividad biológica», ha explicado Juan Manuel García Ruiz, del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (centro mixto del CSIC y la Universidad de Granada).

Ayuda a comprender la \’mineralización\’

El estudio aporta importantes claves para entender los procesos de biomineralización, que permite a los seres vivos crear sus estructuras y tejidos a partir de minerales cristalinos, como los huesos, dientes o los caparazones de los caracoles. A pesar de que los seres vivos llevan 600 millones de años usando minerales cristalinos para crear sus estructuras y tejidos, cómo lo hacen es todavía un gran misterio.

La teoría que barajan los científicos para explicar este proceso, y que se detalla en la revista Science, se basaría en el mecanismo utilizado por los materiales de laboratorio llamados biomorfos de sílice, por el que son capaces de generar auto-organizadamente formas complejas y bellas con curvatura continua compuestas de los mismos materiales.

Los científicos parten de la base, bien conocida, de que, cuando un cristal crece en presencia de impurezas poliméricas, las atrapa, y se rompe durante su crecimiento, dando lugar a estructuras dendríticas fractales, en forma de árbol. «Los biomorfos de sílice generan ellos mismo al crecer las impurezas que mantienen vivo su proceso de crecimiento».

La segunda parte del trabajo consiste en una demostración experimental en la que se confirma que la enorme variedad de bellas formas complejas que adoptan los biomorfos de sílice surgen de una lámina o disco que se riza en su crecimiento. «Es fascinante cómo un mecanismo tan simple puede ser tan poderoso para convertir una lámina en complejas caracolas».
Descargar


Científicos granadinos hallan nuevas claves para comprender la formación de los huesos

Científicos granadinos hallan nuevas claves para comprender la formación de los huesos

Un equipo de científicos españoles del CSIC y la Universidad de Granada descubren un material cuyas propiedades podrían explicar la formación de los huesos, caparazones o conchas de los seres vivos.

Un equipo de científicos españoles ha desvelado nuevas claves para comprender el mecanismo de formación de unas estructuras biominerales «con fabulosas propiedades mecánicas» como son los huesos, los caparazones y las conchas de los seres vivos. Es todavía «un misterio» dilucidar cómo los organismos vivos pueden doblegar la simetría inherente a los materiales cristalinos usados en procesos de biomineralización, aunque ahora se han conseguido interesantes avances para su comprensión, según ha explicado Juan Manuel García Ruiz, primer autor de este trabajo publicado en el último número de la revista Science. Los cristalógrafos García Ruiz y Emilio Melero García, ambos del Laboratorio de Estudios Cristalográficos (CSIC y Universidad de Granada), explican por primera vez el mecanismo de formación de unos materiales cristalinos de laboratorio llamados biomorfos de sílice, cuyas propiedades podrían explicar el misterio de la formación de los caparazones, los huesos, los dientes o las conchas de los seres vivos.

Para desarrollar un enorme número de tejidos y estructuras funcionales, los organismos vivos han utilizado a lo largo de 600 millones de años minerales cristalinos. De esos minerales, según García Ruiz, están hechos «todos nuestros huesos y dientes, y los del resto de los animales, las conchas de los moluscos y las paredes de los corales, las espinas de los erizos de mar y los otolitos de los peces». También, «las piedras del riñón y los exoesqueletos de miles de especies de insectos, coleópteros, algas o plancton marino, y por eso, se les suele denominar estructuras biominerales». Lo sorprendente es que mientras que esos minerales se encuentran en la naturaleza habitualmente en forma de cristales, la vida crea con ellos estructuras con formas que tienen una simetría completamente distinta, como las hélices, las espirales o las formas complejas de los huesos.

Según los expertos, es un enigma cómo los organismos vivos consiguen crear unas estructuras caracterizadas por una ausencia casi total de caras y aristas, que muestran superficies suaves y curvas. La teoría que barajan los científicos para explicar este proceso, y que se detalla en la revista Science, se basaría en el mecanismo utilizado por los materiales de laboratorio llamados biomorfos de sílice, por el que son capaces de generar formas complejas con curvatura continua compuestas de los mismos materiales. Los científicos parten de la base de que cuando un cristal crece en presencia de impurezas poliméricas, las atrapa y se rompe durante su crecimiento, dando lugar a estructuras dendríticas fractales, en forma de árbol. «Los biomorfos de sílice generan ellos mismo al crecer las impurezas que mantienen vivo su proceso de crecimiento». La segunda parte del trabajo consiste en una demostración experimental en la que se confirma que la enorme variedad de bellas formas complejas que adoptan los biomorfos de sílice surgen de una lámina o disco que se riza en su crecimiento. «Es fascinante cómo un mecanismo tan simple puede ser tan poderoso para convertir una lámina en complejas caracolas»
Descargar


Científicos granadinos hallan nuevas claves para comprender la formación de los huesos

Científicos granadinos hallan nuevas claves para comprender la formación de los huesos

Un equipo de científicos españoles del CSIC y la Universidad de Granada descubren un material cuyas propiedades podrían explicar la formación de los huesos, caparazones o conchas de los seres vivos.

Un equipo de científicos españoles ha desvelado nuevas claves para comprender el mecanismo de formación de unas estructuras biominerales «con fabulosas propiedades mecánicas» como son los huesos, los caparazones y las conchas de los seres vivos. Es todavía «un misterio» dilucidar cómo los organismos vivos pueden doblegar la simetría inherente a los materiales cristalinos usados en procesos de biomineralización, aunque ahora se han conseguido interesantes avances para su comprensión, según ha explicado Juan Manuel García Ruiz, primer autor de este trabajo publicado en el último número de la revista Science. Los cristalógrafos García Ruiz y Emilio Melero García, ambos del Laboratorio de Estudios Cristalográficos (CSIC y Universidad de Granada), explican por primera vez el mecanismo de formación de unos materiales cristalinos de laboratorio llamados biomorfos de sílice, cuyas propiedades podrían explicar el misterio de la formación de los caparazones, los huesos, los dientes o las conchas de los seres vivos.

Para desarrollar un enorme número de tejidos y estructuras funcionales, los organismos vivos han utilizado a lo largo de 600 millones de años minerales cristalinos. De esos minerales, según García Ruiz, están hechos «todos nuestros huesos y dientes, y los del resto de los animales, las conchas de los moluscos y las paredes de los corales, las espinas de los erizos de mar y los otolitos de los peces». También, «las piedras del riñón y los exoesqueletos de miles de especies de insectos, coleópteros, algas o plancton marino, y por eso, se les suele denominar estructuras biominerales». Lo sorprendente es que mientras que esos minerales se encuentran en la naturaleza habitualmente en forma de cristales, la vida crea con ellos estructuras con formas que tienen una simetría completamente distinta, como las hélices, las espirales o las formas complejas de los huesos.

Según los expertos, es un enigma cómo los organismos vivos consiguen crear unas estructuras caracterizadas por una ausencia casi total de caras y aristas, que muestran superficies suaves y curvas. La teoría que barajan los científicos para explicar este proceso, y que se detalla en la revista Science, se basaría en el mecanismo utilizado por los materiales de laboratorio llamados biomorfos de sílice, por el que son capaces de generar formas complejas con curvatura continua compuestas de los mismos materiales. Los científicos parten de la base de que cuando un cristal crece en presencia de impurezas poliméricas, las atrapa y se rompe durante su crecimiento, dando lugar a estructuras dendríticas fractales, en forma de árbol. «Los biomorfos de sílice generan ellos mismo al crecer las impurezas que mantienen vivo su proceso de crecimiento». La segunda parte del trabajo consiste en una demostración experimental en la que se confirma que la enorme variedad de bellas formas complejas que adoptan los biomorfos de sílice surgen de una lámina o disco que se riza en su crecimiento. «Es fascinante cómo un mecanismo tan simple puede ser tan poderoso para convertir una lámina en complejas caracolas»
Descargar


Científicos granadinos hallan nuevas claves para comprender la formación de los huesos

Científicos granadinos hallan nuevas claves para comprender la formación de los huesos

Un equipo de científicos españoles del CSIC y la Universidad de Granada descubren un material cuyas propiedades podrían explicar la formación de los huesos, caparazones o conchas de los seres vivos.

Un equipo de científicos españoles ha desvelado nuevas claves para comprender el mecanismo de formación de unas estructuras biominerales «con fabulosas propiedades mecánicas» como son los huesos, los caparazones y las conchas de los seres vivos. Es todavía «un misterio» dilucidar cómo los organismos vivos pueden doblegar la simetría inherente a los materiales cristalinos usados en procesos de biomineralización, aunque ahora se han conseguido interesantes avances para su comprensión, según ha explicado Juan Manuel García Ruiz, primer autor de este trabajo publicado en el último número de la revista Science. Los cristalógrafos García Ruiz y Emilio Melero García, ambos del Laboratorio de Estudios Cristalográficos (CSIC y Universidad de Granada), explican por primera vez el mecanismo de formación de unos materiales cristalinos de laboratorio llamados biomorfos de sílice, cuyas propiedades podrían explicar el misterio de la formación de los caparazones, los huesos, los dientes o las conchas de los seres vivos.

Para desarrollar un enorme número de tejidos y estructuras funcionales, los organismos vivos han utilizado a lo largo de 600 millones de años minerales cristalinos. De esos minerales, según García Ruiz, están hechos «todos nuestros huesos y dientes, y los del resto de los animales, las conchas de los moluscos y las paredes de los corales, las espinas de los erizos de mar y los otolitos de los peces». También, «las piedras del riñón y los exoesqueletos de miles de especies de insectos, coleópteros, algas o plancton marino, y por eso, se les suele denominar estructuras biominerales». Lo sorprendente es que mientras que esos minerales se encuentran en la naturaleza habitualmente en forma de cristales, la vida crea con ellos estructuras con formas que tienen una simetría completamente distinta, como las hélices, las espirales o las formas complejas de los huesos.

Según los expertos, es un enigma cómo los organismos vivos consiguen crear unas estructuras caracterizadas por una ausencia casi total de caras y aristas, que muestran superficies suaves y curvas. La teoría que barajan los científicos para explicar este proceso, y que se detalla en la revista Science, se basaría en el mecanismo utilizado por los materiales de laboratorio llamados biomorfos de sílice, por el que son capaces de generar formas complejas con curvatura continua compuestas de los mismos materiales. Los científicos parten de la base de que cuando un cristal crece en presencia de impurezas poliméricas, las atrapa y se rompe durante su crecimiento, dando lugar a estructuras dendríticas fractales, en forma de árbol. «Los biomorfos de sílice generan ellos mismo al crecer las impurezas que mantienen vivo su proceso de crecimiento». La segunda parte del trabajo consiste en una demostración experimental en la que se confirma que la enorme variedad de bellas formas complejas que adoptan los biomorfos de sílice surgen de una lámina o disco que se riza en su crecimiento. «Es fascinante cómo un mecanismo tan simple puede ser tan poderoso para convertir una lámina en complejas caracolas»
Descargar


El misterio de Colón, ¿quién era?

El misterio de Colón, ¿quién era?

Según la versión oficial, Colón nació en Génova el año 1451, hijo de Domenico Colombo y Susana Fontanarossa. Con menos de 20 años ya navegaba. Estuvo en Portugal, Islandia, Irlanda y Madeira. En 1479 se casó con Felipa Muniz de Perestrello, una noble portuguesa. Colón, además de marino, era cartógrafo y comerciante, lo que le permitía hacer tantos viajes.Que la tierra era redonda se sabía desde la Grecia Clásica, y Colón propuso a Juan II de Portugal la vía occidental para llegar a las Indias (China y Japón). Un reportaje de Ocultismo y Conspiración.

Tras varios rechazos de sus propuestas en diversas monarquías del occidente europeo, consiguió, mediante la ayuda de los monjes del monasterio de La Rábida, el patrocinio de los Reyes Católicos.

En 1492 llegó a América. El resto hasta su muerte en Valladolid el 20 de mayo de 1506 es de sobra conocido.

Pero el nacimiento y juventud de Colón, así como sus restos una vez fallecido, muestran dudas, un halo de misterio sin resolver plagado de intereses por apropiarse tanto de sus restos, como de su lugar de nacimiento. Detrás de todo, siempre está la sombra del nacionalismo.

¿Dónde nació Colón?

Como ya hemos dicho, la versión oficial cuenta que nació en Génova. La Universidad de Granada, en una investigación dirigida por el doctor Lorente, está tratando de obtener un mapa genético del apellido Colón en las diversas zonas donde se dice que el almirante nació. El estudio se hace en base a la comparación del ADN de personas con apellidos similares a Colón. Muchos se han ofrecido para el estudio.

Lo que parece claro es que no era ni italiano ni español, porque ambos estados no existían en el momento de su nacimiento. También parece claro que se formó como marino en Portugal.

Entre los diferentes posibles orígenes de Colón, se encuentran: Génova, Portugal, Cataluña, Pontevedra, Mallorca, Ibiza, Córcega, Grecia y que era judío. Las dos líneas más consolidadas son la portuguesa y la catalana además de la genovesa que es la más probable según los historiadores.

Cristoforo Colombo era genovés:
Es la teoría oficial y más aceptada. En Génova hay una casa a la que se le atribuye la residencia de juventud de Colón. Esta hipótesis se sustenta principalmente en una carta manuscrita por el almirante en el que él mismo decía ser genovés.
Siendo tal, parecería absurdo investigar más. Aquí es donde entra la teoría de la conspiración. Los críticos o incrédulos con esta hipótesis afirman que la autoría de esa carta no es demostrable, es más, según ellos, otros documentos atribuidos a Colón tienen otro tipo de letra. Además, el hecho de que no haya ningún documento de Colón escrito en italiano, todos en castellano, y que pudiese tener un pasado que ocultar, reactivan a los críticos de esta teoría.
La alternativa podría ser una posible ascendencia judía, que quiso ocultar, así como un posible pasado como pirata del Mediterráneo que no quisiese sacar a la luz.
Lo cierto es que todos los cronistas de la época, así como su biógrafo oficial, su hijo Hernando Colón, afirmaban que era genovés. Así que lo más probable es que fuese genovés y que lo único que pudiese cuestionar esta teoría es encontrar un motivo real por el que Colón quisiera ocultar su procedencia o su pasado.Colón era portugués:
Colón se formó como marino en Portugal, comerció en Madeira y ofreció su proyecto en primer lugar a Juan II. Además parece que no tenía mucha simpatía con Fernando de Aragón y, por lo tanto, con la reciente monarquía española. Esto hace pensar a muchos que hay muchos indicios de que sea portugués.
Al parecer, en 1493, el Papa Alejandro VI promulgó cuatro bulas papales para los descubridores de América. En ellas figura dos veces el nombre de Colón de dos maneras diferentes: Cristophom Colon y Cristofõm Colon. Los que defienden esta teoría dicen que la segunda forma es una variante antigua de escribir Cristovão, el nombre de Cristóbal en portugués. Además, estos documentos se encuentran y se pueden consultar en la biblioteca del Vaticano.
Pero lo cierto es que esta teoría no creen que sea sostenible, por lo menos en lo referente a la biblioteca Vaticana, ya que Cristofõm no podría ser más que una forma de abreviar Cristoforum, que sería la forma latina.

Colom era catalán:
Colom, sería el apellido catalán del almirante. Los defensores de este origen de Colón dicen que hay escritos del marino en catalán, y que los que hay en castellano, tienen catalanismos salpicados.
Además dicen que firmaba como Cristóbal Colom. Esta teoría «gramatical» cree demostrar que por su forma de expresión escrita, lo más probable es que su lengua materna fuera el catalán oriental, hablado en Barcelona y alrededores.
La conspiración urdida para sostener esta teoría se basa en el posible pasado pirata de Colón. Al parecer, hubo en torno a 1470 ataques corsarios contra las posesiones de los Trastámaras, familia de Fernando de Aragón, entre los que estaba enrolado el propio Colón. Para ocultar ese pasado, el propio Colón se inventó su procedencia genovesa.
Los críticos de esta teoría dicen que es insostenible en varios aspectos y que se puede desmontar fácilmente. Primero, el que hablase catalán podría ser prueba de que vivió allí mucho tiempo, pero no de que no haya nacido en Génova. Además, hay críticos que creen que el estudio lingüístico es erróneo, ya que la forma de expresarse podría coincidir fácilmente con la variante dialectal genovesa, que es un dialecto familiarmente cercano al catalán. Es más, en algunas expresiones, desde el punto de vista del castellano-parlante, podría tener similitudes en la lengua escrita al portugués.

Colón era de Pontevedra:
Hay teorías que dicen que Colón era de las costas gallegas, y más en concreto de Pontevedra. Al parecer, el apellido Colón se da en Galicia, la Santa María estaba construida en Pontevedra y se dice que la casa natal de Colón estaba en una parroquia de Poio.
Los defensores de esta teoría alegan que todo lo referente a que Colón era portugués se puede aplicar a su origen gallego, ya que por aquel entonces la división lingüística y cultural todavía no era tan pronunciada. Además, dicen que la toponimia atribuida a Colón en América guarda relación con la toponimia regional de As Rías Baixas. Según esta teoría, Colón pertenecería a la nobleza gallega de la casa de Soutomaior.

Colom era mallorquín:
Hijo bastardo del príncipe de Viana, hermano de Fernando de Aragón, con Margarita Colom. Por lo demás es una variante de la teoría que afirma que Colón era catalán.

Colón era judío:
Esta teoría basa su procedencia en Castilla, pero hay variantes que podrían valer sólo para demostrar que era judío independientemente de haber podido nacer en Génova o Lisboa. Al parecer hay documentos que afirman que Colón conocía el hebreo, algo raro para alguien que no fuese judío.
El intentar ocultar este pasado es el que llevó a Colón a intentar convencer a sus contemporáneos que era de Génova. El descubrimiento de esa verdad es la que llevaría a los monarcas católicos hacerle caer en desgracia y retirarle todo el apoyo que había gozado desde las Capitulaciones de Santa Fe.

Colón no era Colón:
Se decía que Colón tenía una moral distraída y era muy amante de los vicios pecaminosos como la compañía de mujeres de vida alegre y practicar el arte de la seducción. Por eso se ganó muchos enemigos entre hombres celosos y envidiosos. Pero no sólo conformado con eso, Colón era además un marino enrolado en los barcos del corsario francés Guillermo de Casanova, conocido como Coullon. Estos piratas asaltaron, como ya dijimos en otra teoría, las posesiones de los Trastámara, y de ahí que ocultase su verdadera identidad para convertirse en Cristóbal Colón, el genovés, y así no ganarse una terrible pena en caso de que Fernando de Aragón, para quien trabajaba, se enterase de ese oscuro pasado.
Sin duda, de ser esto cierto, tenía motivos más que suficientes para intentar ocultar una identidad tan fuera de la «legalidad vigente». En este caso quedaría saber quién era realmente Colón.

¿Dónde está enterrado Cristóbal Colón?

A día de hoy, dos lugares se disputan el honor de que los restos mortales de Colón descansen en su territorio, la Catedral de Sevilla, Andalucía; y la Catedral Primada de América en Santo Domingo, República Dominicana.Cuando Colón murió, sus restos fueron trasladados desde Valladolid hasta Sevilla. Pero en 1541, su nuera pide su traslado a Santo Domingo. Y allí reposaron durante más de un siglo. Hasta aquí todos los historiadores están de acuerdo, pero a partir de 1665 ya hay dos teorías, o quizá tres.

Versión I:
En 1795, la debilidad de la monarquía española precipitó que la isla de La Española fuese a manos francesas, trasladando los restos de Colón a La Habana. El mismo proceso se vivió en 1898 cuando la Isla de Cuba fue invadida por las fuerzas norteamericanas. Así que los restos volvieron a Sevilla, donde yacieron en sus inicios. Y allí permanecen hasta hoy.

Versión II:
En 1665 un ataque inglés a la isla motiva que de las tumbas de los yacidos en la Catedral sean borrados los nombres para no sufrir un expolio en caso de que la isla cayese en manos británicas.

En 1877 se descubrió en la Catedral una urna con el nombre de Colón. Desde entonces hay muchos que creen que al renombrar las tumbas, se equivocaron y que en 1795 se llevaron a La Habana los restos de Hernando Colón, hijo de Cristóbal, quedándose los del padre en Santo Domingo, donde reposan hasta hoy.Con motivo del quinto centenario de la muerte de Colón, en la Universidad de Granada se empezó un estudio para analizar los restos de ambos yacimientos y así arrojar luz sobre la incógnita de dónde está enterrado Colón ligado al estudio sobre su lugar de nacimiento y también dirigido por el doctor Lorente. La Catedral de Sevilla accedió, pero las autoridades dominicanas no.

Los estudios avanzados sobre las pruebas practicadas sobre los restos de Diego Colón, hermano del almirante y sobre los de Hernando, parecen confirmar que los restos de Sevilla tienen una alta posibilidad de ser los de Colón.Pero esto no impide que los restos que hay en Santo Domingo también lo sean, ya que sólo hay un 15% de los restos en Sevilla. Así que es muy probable que los restos estén repartidos ya que no todos los restos están en Sevilla.

De todas formas, aunque el estudio no puede rechazar la hipótesis de que los restos no sean de Colón, tampoco puede afirmar que lo sean con seguridad. Así que, continúa el misterio.

Descargar


La nueva sede del 112 estará en pleno funcionamiento en el primer trimestre de 2009

La nueva sede del 112 estará en pleno funcionamiento en el primer trimestre de 2009

La nueva sede del Centro de Coordinación de Emergencias 112 de Granada estará operativa en el primer trimestre de este año, una vez han concluido las obras del edificio, ubicado en el campus universitario de Cartuja.

El edificio, que también albergará la sede del Instituto Andaluz de Geofísica y Prevención de Desastres Sísmicos, ha supuesto una inversión de cuatro millones de euros, ha informado hoy el delegado del Gobierno andaluz, Jesús Huertas, durante una visita al mismo.

La nueva sede de Emergencias 112 Andalucía, que se empezó a construir en 2006, tiene forma de «U» y una estructura que se adapta a la topografía del terreno -la entrada está en la parte superior del inmueble como continuación de la colina sobre la que se sitúa-.

El edificio se ha construido sobre una parcela de 13.831 metros cedida por la Universidad de Granada y consta de 3.084 metros cuadrados útiles distribuidos en tres plantas.

Huertas ha resaltado la consolidación del Teléfono Único de Emergencias de la Junta 112 y ha hecho un llamamiento al Ayuntamiento de la capital para que se integre al servicio.

El sistema Emergencias 112 en Granada ha cerrado el año 2008 con 868.137 llamadas gestionadas.

Agosto fue el mes de mayor repunte del año con 78.429 llamadas y, como en años anteriores, todos los períodos vacacionales (Semana Santa, verano y Navidad) han estado marcados por incrementos significativos de la actividad.

Así, durante marzo -vacaciones de Semana Santa- se registraron hasta 75.886 avisos, mientras que en julio fueron 77.685 y en diciembre, con el Puente de la Constitución y el período vacacional navideño, se alcanzaron los 76.122 requerimientos.

Las asistencias sanitarias han sido el principal motivo de aviso al Teléfono Único de Emergencias en la provincia de Granada, con 62.690, seguidas de las demandas relacionadas con la seguridad ciudadana (37.038).

Les siguen las relacionadas con incendios (25.661), accidentes de circulación (24.760) e incidencias de tráfico (18.742), mientras que el resto se repartió entre rescates y salvamentos, anomalías en servicios básicos o informativas, entre otros casos.
Descargar


Master virtual sobre Antropología y Genética Forense

Master virtual sobre Antropología y Genética Forense

Forenses granadinos imparten un master virtual sobre Antropología y Genética Forense
– Los profesores la Universidad de Granada Miguel Botella y José Antonio Lorente dirigen un master orientado a la especialización de miembros de las fuerzas de seguridad, órganos de justicia, investigadores privados, compañías de seguridad, etc.
– Los directores cuentan con un amplio reconocimiento nacional e internacional por su participación en la identificación antropológica y genética de personas en todo el mundo, en colaboración con gobiernos, familiares de desaparecidos y ONGs.

El Centro de Enseñanzas Virtuales de la Universidad de Granada y la Fundación Empresa-Universidad organizan un nuevo programa de máster virtual, dirigido por los profesores Miguel Botella y José Antonio Lorente Acosta: máster sobre Antropología y Genética Forense.

Los estudios contarán con una duración total de 500 horas, distribuidas entre las dos áreas que integran los diversos módulos que el alumno habrá de superar a lo largo de los doce meses de formación tutorizada desde el 9 de marzo de 2009 hasta el 31 de marzo del 2010.

Dentro del área de Antropología se analizan los procedimientos de recuperación �in situ� del material antropológico y de recogida de muestras, así como los protocolos de actuación en caso de grandes catástrofes; los elementos que se han de tomar en consideración para reconocer señales de alteraciones en los huesos y relacionarlas con los posibles agentes o mecanismos que las han causado, así como establecer las diferencias con las manipulaciones intencionales, cortes, golpes o fracturas; adquirir conocimientos sobre las enfermedades, lesiones traumáticas y cambios degenerativos que pueden producir modificaciones en los huesos y valorar su importancia para obtener una identificación positiva; etc.

En el área Genética, se ofrece formación específica para conocer el procedimiento de actuación desde la toma de una muestra hasta la obtención de un resultado: cálculos estadísticos en informes resultantes; obtener información amplia de las bases de datos genéticas, sus características y las implicaciones legales y éticas; analizar las aplicaciones de la genética a la identificación, sus limitaciones y el manejo de los indicios biológicos criminales para su análisis en el laboratorio.

El curso está dirigido a licenciados en Derecho, abogados en ejercicio, criminólogos, jueces, fiscales y criminalistas; especialistas de policía, guardia civil y fuerzas policiales, con sus respectivas denominaciones en cada país; detectives privados e investigadores y compañías de seguridad privadas; biólogos, bioquímicos, farmacéuticos, médicos y expertos en genética; y todas aquellas personas interesadas en la criminología y la criminalística.
Descargar


La UGR realizará un estudio para detectar las causas del fracaso escolar

La UGR realizará un estudio para detectar las causas del fracaso escolar

La Universidad marcará las característias metodológicas del estudio, cuya financiación por parte del MEPSYD será de 150.000 euros

Cambiar el manido término de ‘fracaso escolar’ por el de ‘abandono educativo temprano’. Esa parece ser una de las aspiraciones del director provincial de Educación, Aquilino Melgar, que opina que la segunda denominación es más “tangible y medible” que la primera.
El acento ahora se pone en que necesitamos más alumnos que continúen estudiando después de la enseñanza obligatoria, que haya más alumnos en grado medio y que haya una mayor oferta de Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI)”, con el fin de que el alumnado permanezca más tiempo en el sistema, algo que “incidirá posteriormente en su acceso al mercado laboral”.
De hecho, fue Melgar quien presentó un Convenio firmado recientemente con la Universidad de Granada, que además de ampliar la formación de tutores para el prácticum, contempla la realización durante este año de de un estudio sobre el abandono temprano. Los datos no están interconectados con la inversión en medios económicos y humanos que se realiza en Ceuta y Melilla, que relativamente es superior a la media nacional, por lo que se trata de buscar qué otros factores inciden en el abandono temprano y en los bajos resultados.
El objetivo de este estudio, según Melgar, es “la tipificación de los factores que inciden en el abandono temprano de la escolarización, la identificación de las bolsas de abandono, las razones y las características que llevan a los jóvenes a interrumpir su formación, la situación laboral de estas personas y sus expectativas profesionales o las posibles actuaciones que se pueden llevar a cabo con estos colectivos”, así como determinar sus posibles soluciones, entendiendo por abandono temprano el que se produce entre los jóvenes menores de 24 años que no siguen ningún estudio o formación.
La UGR se compromete al diseño y dirección de este estudio, a la constitución de un equipo investigador, a la definición de las características metodológicas de dicho estudio, y a la elaboración de un informe final antes de fin de 2009. El MEPSYD financia este estudio con una inversión de 150.000 euros.
Antes de la presentación de este convenio, Melgar hizo un amplio desglose de las características de la educación en Ceuta que justificarían dicho informe, insistiendo en diversas ideas de las que ya se hiciera eco la secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia, durante su visita a Ceuta en octubre.
En el ámbito de la Administración educativa, destacó el “aumento de la oferta educativa, especialmente la destinada a ese sector al que antes no teníamos nada que ofrecerle, como los alumnos que llegados a los 16 años no tienen otra expectativa más que el abandono”. Se ha aumentado la oferta de los PCPI, llegando a cubrir los 240 alumnos, oferta que se ve ampliada con las propuestas que ofrecen entidades que no están dentro del sistema educativo, caso de la asociación Sibila, Cruz Roja, Forem o UGT. Aun así, Melgar reconoció que la oferta sigue resultando “insuficiente”, y que se harán esfuerzos por ampliarla.
Resaltó las bondades del nuevo programa en comparación con los antiguos Programas de Garantía Social, “porque el PCPI no es una vía muerta”, ya que puede reconducir tanto a sacar el graduado escolar como a incorporarse después a la enseñanza postobligatoria, tanto dirigiéndose al Grado Medio como al Bachillerato y al Grado Superior.
También recordó que se han realizado planes de apoyo y refuerzo insistiendo en las necesidades específicas de cada grupo en riesgo de abandono escolar temprano, “porque no todos los colectivos tienen las mismas características”. Para redondear las iniciativas, recordó la constitución en el seno de la Conferencia Sectorial de Educación de una Mesa Contra el Abandono Temprano creada en el mes de diciembre para controlar la implantación de estas medidas entre 2008 y 2011.
De la misma manera, en el ámbito del profesorado, Melgar resaltó la ampliación de su formación “en técnicas de aprovechamiento del potencial de los alumnos y de diagnóstico precoz de cuestiones que pueden llevar al alumnado al abandono temprano”.
El director provincial señaló que se está tratando de “promocionar el fomento de la comunicación entre padres y centros educativos, que es algo fundamental porque sirve para detectar este abandono temprano y poner medidas para que no se produzca”. Melgar insistió a las familias en que “tienen que ser conscientes de que es importante continuar con los estudios y tienen que dar ese mensaje a sus hijos”.
Otro aspecto en el que se han dado pasos para el reconocimiento de las capacidades adquiridas en el aprendizaje no formal. Este año ya se van a dar algunas experiencias en este sentido, según indicó Melgar, como la promoción de servicios de orientación y seguimiento para jóvenes que han abandonado el sistema educativo, el establecimiento de un informe de grado de adquisición de competencias adquiridas a lo largo de la experiencia, fuera del sistema reglado, y la promoción del desarrollo de ofertas de formación tanto a distancia como semipresencial.
Por último, y en un plano más sociológico, el director Provincial hablo de la necesidad de que exista un cambio en la cultura educativa laboral: “Lo lógico sería que quien tiene el título de Secundaria, o una cualificación profesional, aunque sea inicial, prime en el ámbito laboral sobre alguien que no la tiene”, para que se pierda la sensación que tienen muchos jóvenes de que los enchufes son más importantes que la formación a la hora de aspirar a conseguir un puesto de trabajo.

La reunión del día 20 estuvo también presente
Haciéndose eco de la queja sindical, que afirmaba que el orden de la reunión con la Secretaría de Estado el día 20 hablaba de la creación de un órgano de comunicación, pero no negociador, Melgar señaló que el MEPSYD trataría de que la Mesa fuera “lo más operativa posible”. Igualmente, se mostró como el “primer interesado” en que el órgano que se constituya sea eficaz, aunque reconoció que “no es fácil, porque estamos hablando de dos órganos de representación territorial que dependen de una dirección general”. Melgar piensa que entre los extremos de ser órgano comunicativo o decisorio hay “margen de maniobra suficiente” para constituir un marco óptimo de relaciones entre Administración y Docentes.

“El Convenio con la Ciudad es un medio, no un fin”
El VIII Convenio MEPSYD-Ciudad ya se ha suscrito, con una clara vocación hacia la escolarización temprana

El Director Provincial del MEPSYD anunció también que se ha firmado el VIII Convenio con la Ciudad Autónoma. Melgar se felicitó “porque esta vía de cooperación institucional continúe”, pero hizo una reflexión señalando que “el Convenio no es un objetivo final, sino que es un medio. Por tanto, se hace necesaria la evaluación de los fines que se pretenden con el mismo y un análisis del funcionamiento de los programas que se llevan a cabo”.
La reedición del acuerdo tiene tres apartados diferenciados. El primero, que se refiere a los alumnos que llegan al sistema, “pretende la implantación, coordinación, funcionamiento y financiación de las escuelas infantiles de Primer Ciclo, mediante el Programa de Extensión de Educación Infantil y Fomento de la Escolarización Temprana”, probablemente el aspecto en el que más ha incidido la Dirección Provincial últimamente, junto con los PCPI. Melgar señaló que tiene grandes expectativas en que “esa escolarización temprana nos lleve en el futuro a un sistema educativo de mayor calidad y mejores resultados”, y recordó el compromiso por parte de la Ciudad de construcción de una nueva escuela infantil y de incremento de la oferta de plazas y de unidades.
El segundo apartado habla de alumnos que están en el sistema y que no se quiere que lo abandonen. Se aboga por “la integración en el sistema de los alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo y que se encuentran en riesgo de abandono prematuro, con un programa de actividades que abarca el Plan de Prevención de Situaciones de Riesgo en la Infancia, caso del absentismo escolar; y por otro lado el Plan de Atención a Menores bajo sospecha de abandono, malos tratos…” Este colectivo se verá igualmente favorecido por un Plan de Apoyo Socioeducativo, una de cuyas iniciativas es el programa de apertura de bibliotecas en horario no lectivo.
En tercer lugar, para el alumnado que dejó el sistema sin cualificación, el objetivo es “contribuir a la reescolarización y a la formación para el empleo de jóvenes y adultos desfavorecidos y en riesgo de exclusión social y laboral”, según apuntó Melgar. En este apartado hay un Programa de Formación que contempla cuatro apartados: los PCPI en la modalidad de taller profesional, un Plan de Inserción Laboral de mujeres, Plan de Competencia Básica en Informática para adultos y proyectos individuales de formación.
La aportación del MEPSYD a este Convenio es la misma que en el Convenio anterior, es decir, 1.652.450 euros. La asignación para escolarización temprana ha crecido. A ese mismo Convenio, la Ciudad aportará una cantidad máxima de 1.156.000 euros.
La comisión rectora de este Convenio se constituirá a principios de febrero. A partir de ahí funcionará una comisión técnica local que llevará a cabo la evaluación de los programas y su adaptación a la realidad de sus objetivos.

Inversión del Gobierno Central

Melgar también señaló que ha habido una ampliación para el presupuesto disponible para el presente curso en 754.000 euros. Para aulas específicas se han destinado 124.000 euros, para Formación Profesional, sobre todo de cara a los ciclos formativos de nuevo diseño y para la Feria de Muestras que tendrá lugar en abril, se han presupuestado 200.000 euros, para formación del profesorado ha ido un montante al CPR de 189.000 euros, para la reeducación de adultos sin cualificación, 150.000 euros, y para gastos extraordinarios de funcionamiento de centros, 99.000 euros (18.000 en Infantil y Primaria, 38.900 en Compensatoria, 22.000 en Educación Especial y 20.000 para comedores escolares).

Descargar