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¿Cómo sabes que la fotodepilación no te hará quemaduras? un método permite asegurarse antes

73578 Como decía el Dr. House, “todo el mundo miente”. Si has decidido hacerte la fotodepilación y sólo puedes pensar en lucir piernas suaves y sin esa cosa abominable que son los pelos, posiblemente no te pares a pensar en las consecuencias de contestar: “Por supuesto que no”, cuando la esteticista te pregunte si has tomado el sol recientemente, a pesar de que la respuesta correcta sea que sí. Sin embargo, el profesional no tiene más remedio que fiarse de la palabra que le da su cliente, a pesar de que dependiendo de la veracidad de la respuesta, es posible que la piel sufra quemaduras.

El sistema de luz pulsada es muy común en tratamientos dermatológicos como el acné, las venas varicosas o eso a lo que se llama “rejuvenecimiento de la piel”. Y en todos ellos, también en la depilación, es fundamental evitar el riesgo de quemaduras que pueden llegar a ser bastante importantes y manifestarse días después del tratamiento, a causa precisamente de no conocer si esa piel está preparada para aguantar el tratamiento. Pero el que acaba con una denuncia es el dermatólogo.

Los métodos de fotodepilación, tanto de luz pulsada como láser, se han hecho muy populares, y hace algún tiempo que incluso se venden equipos domésticos de ambos sistemas. Lo que no se ha desarrollado a la misma velocidad es un sistema que determine fiablemente la sensibilidad de la piel al pulso de luz. Sin embargo acaba de registrarse la patente de un sistema, desarrollado por la Universidad de Granada, que puede tener grandes repercusiones en el ámbito estético, ya que permite determinar la sensibilidad de la piel a la radiación en el mismo instante en que se vaya a iniciar el tratamiento dermatológico.

Al aplicar la luz pulsada en las diferentes zonas de piel, el sistema analiza la evolución temporal de la respuesta térmica de la piel del paciente, y proporciona información sobre el riesgo de que la persona pueda sufrir quemaduras durante el tratamiento.

Según el profesor del Departamento de Electrónica y Tecnología de los Computadores de la UGR y autor principal de este trabajo, Andrés Roldán Aranda, “este método se implementa en un dispositivo electrónico que se puede incorporar a aparatos de luz pulsada ya existentes, o bien integrarse en nuevos dispositivos”. Igualmente han desarrollado un dispositivo electrónico que vigila la temperatura de la piel del sujeto al mismo tiempo que recibe la luz pulsada.

Fuente e imagen: Universidad de Granada

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