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Mucho músculo y poco cerebro, el tópico que se cumple con los anabolizantes

77379 Un experimento realizado con roedores demostró que el consumo de dietas hiperproteicas y de anabolizantes androgénicos esteroideos puede provocar daño oxidativo cerebral, debido a la oxidación de lípidos y proteínas. Los resultados sugieren que este estrés oxidativo puede derivar en enfermedades neurodegenerativas.

 

Algunas de ellas podrían ser la enfermedad de Alzheimer o el Parkinson. Sin embargo, llevar a cabo algún tipo de deporte de alta intensidad reduce en las ratas los efectos nocivos de estas dietas a nivel cerebral. Así lo demostraron investigadores de la Universidad de Granada que llevaron su experimento con 80 ratas que fueron divididas en 40 animales.

Uno de ellos actuó como grupo control, con una dieta normoproteica ajustada a un 10% de proteína vegetal de soja, mientras que al otro se le aplicó una dieta hiperproteica ajustada al 45%. Además, cada uno de estos grupos fue subdividido en animales que realizaron un ejercicio de alta intensidad y otros que no.

Los resultados, que se publican en International Journal of Sports Medicine, demostraron que aquellas ratas que consumieron una dieta hiperproteica y a las que se les administraron esteroides anabolizantes presentaron daño a nivel cerebral. Sin embargo, este disminuyó cuando el ejercicio entró en juego, reduciendo así el daño oxidativo producido por las intervenciones anteriormente mencionadas.

Así, las ratas que realizaron un ejercicio de alta intensidad, basado en un entrenamiento de hipertrofia, vieron reducido el efecto negativo del consumo de una dieta alta en proteínas y de la administración de anabolizantes a nivel cerebral, aunque los autores advierten de la necesidad de tener cautela con el uso de este protocolo de entrenamiento con respecto al sistema de defensa antioxidante.

El consumo de anabolizantes por parte de muchos culturistas, o simplemente personas que quieren ganar masa muscular o mejorar su aspecto físico, “equivale a 10 veces más de la cantidad terapéutica que se prescribe para trastornos como el hipogonadismo (afección en la que las glándulas sexuales producen pocas o ninguna hormona) o la sarcopenia (pérdida de masa muscular esquelética asociada al envejecimiento), lo que sin duda tiene efectos muy negativos en su organismo”, concluyó uno de los expertos.

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