El trabajo de Juan Carlos Maroto Blanco, reconocido por el Ilustre Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental, analiza cómo este factor influye en la disposición a participar en acciones solidarias.
Juan Carlos Maroto, graduado en Psicología y estudiante del Máster Universitario en Psicología General Sanitaria, ha obtenido el Premio al Mejor Trabajo de Fin de Grado 2025 del Ilustre Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental (COPAO) por una investigación sobre la relación entre la deshumanización de las personas gitanas y la disposición de la población no gitana a participar en acciones solidarias en favor de este colectivo.
El trabajo, titulado “¿Son los gitanos igual de humanos? Influencia de la deshumanización hacia las personas gitanas en la disposición a participar en acciones solidarias” y tutorizado por Soledad de Lemus, profesora perteneciente al departamento de Psicología Social de la UGR, estudia distintas formas de deshumanización, desde las más explícitas hasta otras más sutiles, y analiza cómo se relacionan con la voluntad de implicarse en acciones de apoyo a la población gitana.
Del contacto con población vulnerable a la investigación
El interés por esta cuestión surgió, según explica Maroto, a partir de sus prácticas en una asociación de personas con trastorno bipolar y en Proyecto Hombre, donde trabajó con menores en riesgo o con problemas de adicción. Su contacto con centros escolares de contextos socioeconómicos vulnerables le permitió observar cómo, a medida que avanzaban los cursos, disminuía la presencia de alumnado gitano. Esta experiencia, unida a la falta de estudios sobre los mecanismos psicológicos que frenan la solidaridad hacia este colectivo, pese a tratarse de uno de los racismos “más normalizados y menos investigados de Europa”, motivó su interés por la investigación. Para Maroto, además, esta debe tener una clara transferencia social y conectar el conocimiento teórico con su aplicación.
Para realizar el estudio, el egresado utilizó tres medidas de deshumanización: la percepción del grado de evolución humana de ambos grupos; la atribución de características humanas complejas, como racionalidad, moralidad o profundidad emocional); y el reconocimiento de necesidades psicológicas, como autoestima, autonomía o propósito vital. Estas variables se relacionaron con la disposición a realizar acciones solidarias, desde gestos de bajo coste, como compartir una publicación o firmar una petición, hasta formas de participación más exigentes. El cuestionario online contó con una muestra de 210 personas no gitanas de entre 19 y 79 años, tras aplicar los filtros de calidad.
Los resultados obtenidos muestran un sesgo claro en la percepción de ambos colectivos. De media, los participantes situaron a las personas no gitanas 16 puntos por encima de las gitanas, sobre 100, en cuanto a su grado de evolución humana. También atribuyeron sistemáticamente menos rasgos humanos complejos y menos necesidades psicológicas a las personas gitanas. Además, a mayor deshumanización, menor disposición a participar en acciones solidarias.
Al analizar conjuntamente las tres formas estudiadas, solo la deshumanización sutil se mantuvo como predictor significativo de la disposición a la solidaridad. “El freno no viene de un rechazo declarado, sino de una negación mucho más discreta, menos evidente”, afirma el investigador. Frente a ello, plantea vías de intervención como programas de contacto intergrupal y conocimiento cultural, o campañas que contribuyan a mostrar historias reales e individualizadas de personas gitanas.

Premio a la excelencia
El Premio al Mejor Trabajo de Fin de Grado del COPAO reconoce anualmente trabajos de estudiantes de Psicología de las universidades de Almería, Granada, Jaén, Málaga y la UNED. Los trabajos son valorados por un jurado del Colegio atendiendo a criterios como el rigor metodológico, la originalidad y la aportación práctica a la sociedad.
Para Maroto, el premio supone un reconocimiento al esfuerzo realizado y un impulso en el inicio de su trayectoria profesional. Actualmente, continúa vinculado a la Universidad de Granada, donde cursa el Máster Universitario en Psicología General Sanitaria, y plantea su futuro entre la investigación y la práctica clínica, ámbitos que afronta, “con el mismo interés, con más preguntas que respuestas, pero también con más motivación”, ha concluido.